Me parece que lo que realmente hay que saber a cerca de un idioma, no puede serproporcionado tanto adrede como espontáneamente por una persona
que no lo maneje como lengua materna. Es extranio. Verdaderamente no sé
si se da en todos los campos, pero me estoy inclinando por la idea
de que, en los idiomas, cuando más se aprende es cuando uno no es
del todo consciente de que está, en efecto, aprendiendo. Y del otro
lado hay alguien, al mismo tiempo, que no sabe que está enseñando,
porque seguramente diría los que está diciendo esté o no yo
escuchando. Y ahora me estoy dando cuenta que esa es la mejor
manera de aprender. La que fluye. La que no fuerza.